Entiendes a las personas mejor de lo que ellas se entienden a sí mismas.
Eres raro. No en plan 'copito de nieve especial', sino en plan 'realmente ves el alma de las personas'. Sientes la energía de una habitación antes de que alguien hable. Absorbes el dolor de los demás como una esponja y luego te preguntas por qué estás agotado. Tienes una visión para un mundo mejor y te mata que nadie más parezca importarle tanto. Tu calidez es real. ¿Tus límites? Inexistentes. Esa es tu tarea.
Consigue tu lectura — gratis en iPhoneentiendes a las personas mejor de lo que ellas se entienden a sí mismas y estás cansado de ello. El don es una carga y nadie te dio el recibo.