No sigues planes. Los haces.
Entras a una habitación y las cosas... se organizan a tu alrededor. No porque lo hayas pedido, sino porque irradias 'yo tengo esto'. Eres el CEO de cada proyecto grupal, cada viaje, cada amistad. La gente te sigue o te teme. ¿El problema? Tratas todo como un organigrama. Incluyendo tus relaciones. La eficiencia no es intimidad. Deja que alguien más conduzca de vez en cuando.
Consigue tu lectura — gratis en iPhonelideras porque nadie más es lo suficientemente competente y realmente lo crees. ¿La parte más solitaria? Podrías tener razón.