El complaciente con algo debajo.
Lees la habitación y te conviertes en lo que necesita — útil, fácil, aquel con quien nadie tiene problema. Funciona, la mayoría de las veces. Pero debajo de la sonrisa complaciente hay un yo completo que mantienes con correa corta, y el esfuerzo de ser agradable es más pesado de lo que nadie imagina. El Ojo nota: has dicho 'está bien' tantas veces que a veces olvidas comprobar si realmente lo está. Hay un filo en ti que está cansado de pedir permiso para existir.
Consigue tu lectura — gratis en iPhoneLo que estás reteniendo para mantener la paz.