Sincero, obsesionado, más valiente de lo que parece.
Tienes un nicho y lo amas con todo tu pecho — eso de lo que hablarías durante una hora si te dejaran. La gente nota la timidez y se pierde la columna vertebral: cuando realmente importa, eres quien hace lo leal, poco glamoroso y arriesgado sin que te lo pidan. El Ojo lo ve: prefieres estar genuinamente metido en algo que fríamente en nada. Tu entusiasmo es un superpoder disfrazado de rareza.
Consigue tu lectura — gratis en iPhoneEl momento en que tu silencio se convierte en coraje.