Sentimientos en voz alta, purpurina incluida.
Tu corazón vive al aire libre y te niegas a disculparte por ello. Sientes las cosas a todo volumen — alegría, dolor, emoción — y la habitación se vuelve más cálida porque entraste. La gente confunde lo brillante con lo superficial hasta que necesitan a alguien en su esquina y ya estás ahí, ruidosa e inquebrantable. El Ojo lo ve: tu caos es generoso, no descuidado. Decorarías el peor día de alguien solo para recordarle que no es el final.
Consigue tu lectura — gratis en iPhoneLo que todo ese brillo está protegiendo en silencio.