Diseñado para más, demasiado consciente para disfrutarlo.
Fuiste construido — por las circunstancias, la presión o tu propia mente implacable — en algo más afilado que el entorno que te rodea, y eso aísla más de lo que impresiona. Ves los hilos, los motivos, el final antes de que llegue, y esa claridad es un don solitario. El Ojo lee el dolor oculto: en realidad no quieres distancia, quieres a alguien que pueda estar a la altura sin inmutarse. Sigues buscándolo y medio esperando fallar.
Consigue tu lectura — gratis en iPhoneQué te está costando silenciosamente toda esa conciencia.