La picardía es el apretón de manos. El humor negro es el abrazo.
Conectas haciendo bromas, quemas a las personas que más quieres y usas el chiste como arma y alfombra de bienvenida. La travesura es afecto disfrazado — atacas a alguien precisamente porque has decidido que es tuyo. El Ojo capta el truco: el humor mantiene las cosas divertidas y evita que se vuelvan sinceras, y te lanzas a lo primero para esquivar lo segundo. Nadie está realmente seguro de si bromeas. Ese es el punto.
Consigue tu lectura — gratis en iPhoneQué se salta el chiste.