Suave en la superficie. Enraizada por debajo.
Sientes el clima de los demás antes de que digan una palabra, y gastas mucha energía manteniendo la paz para que nadie más tenga que hacerlo. El conflicto te hace querer alejarte de él en lugar de atravesarlo. El Ojo ve el patrón: cuidas el jardín de todos y olvidas que tienes permiso para querer cosas en voz alta. Tu amabilidad es real — pero también, a veces, una salida muy educada.
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