Sentimientos dichos con acciones, no con palabras.
Prefieres arreglar la cosa antes que hablar de la cosa. El amor, en tu idioma, es un tanque lleno de gasolina, un estante reparado, un plato guardado caliente — las palabras se quedan atascadas pero el cuidado se oye fuerte si sabes dónde mirar. El Ojo nota: te presentas en mantenimiento, no en monólogos, y quienes te entienden han aprendido a leer los actos. Sientes enormemente y casi no dices nada, lo cual es su propio tipo de devoción callada y confiable.
Consigue tu lectura — gratis en iPhoneLas palabras que tus acciones siguen diciendo por ti.