Planificar es su forma de decir amor.
Ya estás tres pasos adelante en el futuro mientras los demás siguen decidiendo el almuerzo. El optimismo no es ingenuidad para ti — es una estrategia; planeas el buen resultado tan intensamente que lo arrastras a la existencia. El Ojo lo ve: demuestras amor anticipándote a las personas — recordando lo que mencionaron una vez, organizando la sorpresa antes de que supieran que la querían. Tu energía es implacable y un poco agotadora, y las personas que te aman no la cambiarían por nada.
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