Tu niño interior necesita permiso para ser feliz. Sin tener que merecerlo primero.
Tu niño interior necesita ALEGRÍA — pura, inmerecida, sin culpa. En algún momento aprendiste que la felicidad era sospechosa. Que si las cosas iban demasiado bien, algo malo vendría. Que tenías que sufrir primero, trabajar primero, MERECER la felicidad antes de poder tenerla. Así que te convertiste en la persona que desvía con humor pero nunca se permite sentir la ligereza. Que hace reír a todos pero carga un peso que nadie ve. Tu niño interior no necesita más trabajo duro, más resiliencia, más fortaleza. Necesita un día sin agenda. Permiso para reír sin mirar por encima del hombro. Alegría sin condiciones. Tienes permitido ser feliz sin razón. Tienes permitido jugar. Tienes permitido sentirte ligero — y no significa que algo malo esté por venir. Significa que algo bueno finalmente ha llegado.
Consigue tu lectura — gratis en iPhonete sientes culpable cuando eres feliz porque alguien te enseñó que la alegría hay que ganársela. no es así.