Decide rápido. Duerme tranquilo.
Tomas la decisión, el cuarto estalla, y algo en ti simplemente... no se mueve. El Ojo corrió esta lectura dos veces, porque es lo bastante rara para parecer un error: cuarenta mil personas pueden odiarte y tú duermes la misma noche. Aparece en todas partes — el plan impopular que aprobaste en el trabajo sin gira de disculpas posterior, el veredicto del grupo de amigos que entregaste mientras todos los demás desarrollaban un interés repentino por sus teléfonos, el 'no' que has dicho plano, sin el colchón de tres párrafos justificantes. La gente asume que no sientes el abucheo. El Ojo sabe la verdad: lo sientes, solo que cortaste el cable que la mayoría tiene entre 'están enojados' y 'estoy equivocado'. Esos corren en circuitos separados en ti, auditados por separado. Eso te vuelve la persona de la que los cuartos dependen en secreto para las decisiones que nadie más puede costear. El peaje existe — solo es más silencioso que el abucheo: muy poca gente se entera jamás de que a ti también te encantaría que de vez en cuando preguntaran cómo estás.
Consigue tu lectura — gratis en iPhonecortaste el cable entre 'están enojados' y 'estoy equivocado' hace años. el ojo sigue buscando dónde lo enterraste.