Poder, más el trabajo más duro de convertirse en persona.
Sientes las cosas a un volumen para el que la mayoría no está hecha, y aún estás aprendiendo lo cotidiano — cómo funciona la amistad, cómo querer cosas solo para ti. El poder fue fácil; ser persona es la parte difícil. Pero una vez que alguien es tuyo, es tuyo, y derribarías un edificio antes que perderlo. El Ojo lo ve claramente: no pudiste elegir la familia en la que naciste, así que construiste una y la hiciste inquebrantable.
Consigue tu lectura — gratis en iPhoneLa familia que elegiste porque la primera no encajaba.