Gran corazón. Horario caótico.
Funcionas con culpa y esperanza a partes iguales. Cancelarías tu propio cumpleaños si alguien te necesitara — y alguien siempre te necesita. El poder, para ti, nunca fue un alarde; es una deuda que sigues pagando porque puedes. La gente lo llama amabilidad. El Ojo lo llama una promesa que te hiciste una vez y nunca renegociaste.
Consigue tu lectura — gratis en iPhonePor qué sigues salvando el día de todos excepto el tuyo.