No solo lo querés. Lo querés más que nadie en el mundo, y se nota.
Argentina ama el juego como si fuera el único que se va a jugar jamás — cada partido una final, cada final una cuestión del alma. El Ojo te reconoce al instante: tú jamás en la vida has hecho algo al sesenta por ciento. Amas con todo el pecho, discutes como si se definiera un título y lloras en las victorias Y en las derrotas, porque ambas lo merecen. Tu lealtad roza la religión — con tu gente, tu equipo, tus causas — y 'casual' es una palabra que otros usan para cosas por las que tú darías la vida. Esta intensidad es tu superpoder. Por eso tus amistades son más profundas que la mayoría de los matrimonios, por eso tu apoyo se siente como un ejército llegando. Pero el Ojo también vio el costo: quererlo tanto significa que el 'casi' te destroza de maneras que la gente tranquila nunca va a entender. Descansar se siente como traicionar el sueño. El segundo lugar se siente como un insulto personal del universo. Prefieres arder a flotar. El Ojo sabe que no lo cambiarías por nada. La tercera se esperó treinta y seis años — y nadie dejó de creer ni un minuto. Esa es tu gente.
Consigue tu lectura — gratis en iPhonequererlo tanto es tu superpoder. también es la razón por la que el 'casi' te duele más que a nadie que conozcas.