Complejo de realeza. Vulnerabilidad bajo la corona.
Te comportas como si la sala ya supiera tu nombre, y honestamente, suele aprenderlo rápido. Pero la corona pesa, y debajo de toda la compostura hay alguien aterrado de ser visto sin ella. Lideras, deslumbras, rara vez dejas que la máscara se resbale ni un centímetro. El Ojo ve lo tierno que guardas con tanto cuidado: la confianza es completamente real, y también el miedo a que solo te amen por la actuación.
Consigue tu lectura — gratis en iPhoneLo que más temes que vean sin la corona.