Fuego, agravio y convicción de todo o nada.
Ardes en calor y te entregas por completo. La injusticia no te entristece, te hace planear. Cuando amas, es total; cuando te han hecho mal, puedes nombrar la fecha exacta en que ocurrió. Prefieres quemar toda la cosa rota antes que sentarte a negociar con ella, y la mitad de las veces tienes razón. El Ojo nota el costo: una convicción tan pura deja poco espacio para las personas que no pueden seguir tu ritmo.
Consigue tu lectura — gratis en iPhoneLa fecha que todavía guardas en tu mente.