Encantador, errante, un poco tarde para notar.
Eres fácil de querer — cálido, divertido, el que ha viajado y tiene historias — pero has estado buscando 'ahí fuera' algo que ha estado justo delante de ti. La inquietud se lee como libertad hasta que te das cuenta de que te vas justo antes de que las cosas se vuelvan reales. El Ojo nota: tu encanto es genuino, no un escudo, pero te permite esquivar lo más profundo que te da un poco de miedo querer. El momento en que finalmente levantas la vista es donde comienza tu historia.
Consigue tu lectura — gratis en iPhoneLo que sigues dejando atrás sin ver.