Esperando pacientemente a que el universo arregle esto. Portafolio: rencores, a largo plazo.
Ganaron, y tú hiciste algo extraño: sonreíste. No porque estés feliz — porque tú sabes. El Ojo revisó tu portafolio y la estrategia es consistente: no tomas represalias, no pones notas al pie, ni siquiera desapareces. Simplemente... esperas. En algún lugar de tu cosmología hay un libro contable, y siempre cuadra — los arrogantes son humillados, los suertudos regresan a la media, la secuela del villano siempre fracasa. 'Disfrútenlo', piensas, con la serenidad de alguien que ya vio el final de la película. Y el Ojo lo admite: tu fe te mantiene civilizado. Nunca haces la cosa fea, porque el universo es tu ejecutor designado y te niegas a hacerle el trabajo gratis. Pero aquí está el renglón que saltas en cada auditoría: mientras mantienes la posición, tú también estás en pausa. El ascenso por el que no peleaste porque 'lo que es para mí, llegará'. La conversación que nunca tuviste porque 'ya les tocará'. La paciencia es tu virtud y tu coartada. El universo cuadra libros, ocasionalmente. Ni una sola vez ha sido tu empleado.
Consigue tu lectura — gratis en iPhonetu serenidad es real, pero revisa la letra chiquita: 'ya les tocará' también es la razón por la que tú nunca vas por lo tuyo.