Preferirías morir en la colina que admitir que no la había. "Lo siento" te cuesta más de lo que el error jamás costó.
Estar equivocado se siente como ser deshecho. Así que no lo haces — no en voz alta, no donde nadie pueda verlo. Sigues discutiendo más allá del punto en que en privado te diste cuenta de que tenían razón, porque retroceder ahora significaría admitir que estabas equivocado ENTONCES, y esa cuenta nunca te sale bien. Has convertido "puede que me equivoque" en una frase que tu boca no puede formar físicamente. La cuestión es que todos ya saben cuando has perdido; eres el único que sigue fingiendo que la colina vale la pena. El enfrentamiento no está protegiendo tu imagen — es la grieta más visible en ella.
Consigue tu lectura — gratis en iPhonedejaste de creer que tenías razón hace tres intercambios. sigues discutiendo porque la disculpa cuesta más de lo que estar equivocado podría costar jamás.