Siempre encontrás espacio para todos. A veces demasiado.
Rara vez decís que no. No porque no puedas — sino porque la idea de decepcionar a alguien te pesa más que el costo para vos. El problema es que a veces ese costo es tuyo, y nadie lo ve.
Consigue tu lectura — gratis en iPhonerara vez decís que no. el costo de decepcionar a alguien pesa más que el costo para vos mismo/a.