Ante el primer signo de tensión, ya desapareciste. Silenciar, irse, esfumarse: no haces drama.
Puedes sentir que se avecina una pelea desde tres habitaciones de distancia, y cuando llega, ya estás en el coche. ¿Drama? Silenciado. ¿El grupo de chat explotando? Dejado en visto, y luego abandonado por completo. No eres frío, solo decidiste hace tiempo que el caos ajeno no es una suscripción a la que te inscribiste. La trampa: a veces lo que evitas no es drama, sino una conversación que realmente te necesitaba.
Consigue tu lectura — gratis en iPhonepuedes sentir que se avecina una pelea desde tres habitaciones, y estás en el coche antes de que llegue. no haces drama — haces la salida.