Has romantizado tu propia tragedia y es hermoso.
No solo crees en el amor — crees en el AMOR. El que duele. El que te transforma. El de alguien corriendo por un aeropuerto o apareciendo en tu puerta bajo la lluvia con un radiocasete. Cada desamor no es un fracaso para ti — es un capítulo en tu historia de amor que aún no ha llegado al final feliz. Ves romance en TODO. ¿Suena una canción? Es sobre ti. ¿Un desconocido te mira a los ojos? Alerta de alma gemela. Creas listas de reproducción para personas que aún no has conocido. El mundo tiene suerte de tener personas que aman como tú — sin miedo, dramáticamente, por completo. Solo recuerda: la persona que buscas está buscando a una persona REAL, no a un personaje en la película que estás dirigiendo.
Consigue tu lectura — gratis en iPhoneconvertiste tu desamor en una narrativa porque sentirlo todo sin una historia sería solo... dolor.